Este sitio web utiliza cookies para aportar una mejor experiencia de navegación y un servicio más personalizado. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información consultando nuestra política de cookies. Aceptar

Lucrecia Gutiérrez: “El farmacéutico puede aportar un valor clave al sistema sanitario”

Entrevistamos a Lucrecia Gutiérrez, titular de la Farmacia El Boalo (El Boalo, Madrid) y experta en dermocosmética.

La Farmacia El Boalo (@FarmaciaElBoalo) es la única farmacia de la localidad, ¿qué representa esto para vuestro equipo?

Ser la única farmacia es una ventaja por la cercanía al paciente; contar con un número reducido de habitantes facilita el conocimiento de los tratamientos de muchos de nuestros pacientes. Muchas consultas que recibimos se deben a que el Centro de Salud solo está abierto por las mañanas de entre semana, así que por las tardes y el fin de semana somos el establecimiento sanitario abierto más cercano al cliente.

¿Cuál crees que es el papel del farmacéutico en la atención primaria, especialmente en un pueblo pequeño?

Es positivo respecto a la facilidad de comunicación con el Centro de Salud, existen una confianza y una comunicación fluida. Creo que es importante y se debería potenciar independientemente de la ubicación de la farmacia. El farmacéutico puede aportar un valor clave al sistema sanitario, somos profesionales preparados para desarrollar servicios que aumenten la seguridad de los pacientes, y esto es lo que realmente interesa a todos.

¿Qué servicios tienen más demanda por parte de la población?

Tenemos varios servicios, entre ellos destaca ‘Atención farmacéutica domiciliaria’, que se realiza gracias a un acuerdo realizado con el Ayuntamiento, quien subvenciona parte de su coste. El servicio consiste en un seguimiento a las personas en situaciones especiales, como movilidad reducida, deterioro cognitivo, soledad, etc. Medimos constantes como la tensión y la glucosa, realizamos un control de peso y entregamos SPD con la medicación semanal.

Contamos con un servicio llamado ‘Seguimiento saludable’ en el que medimos constantes como la tensión y la glucosa, y realizamos control de peso mensualmente. También se ofrecen la determinación de colesterol, triglicéridos y hemoglobina glicada adicionalmente a este servicio.

Otra innovación es el desarrollo de un servicio de prevención y apoyo al paciente y/o a la familia que padece dependencia alcohólica. Es un tema delicado en el que podemos actuar ayudando e informando a la persona que ya tiene prescrito un tratamiento, detectando casos o informando a los familiares de las opciones que existen. La actualización en los tratamientos es necesaria. 

Participamos en el ‘Programa de Atención al Mayor Polimedicado’, de la Comunidad de Madrid, realizando Sistemas Personalizados de Dosificación desde el inicio del proyecto, y colaboramos como farmacia ‘centinela’ en la notificación de errores en la medicación, efectos adversos, etc.

Realizamos diagnóstico de piel con dermoanalizador, que nos permite contrastar resultados de los tratamientos aconsejados en dermofarmacia.

La última novedad ha sido el alquiler de un aparato que nos indica la “edad vascular”, ha sido muy bien acogido por nuestros pacientes y bastante demandado.

Eres experta en dermoestética, y colaboras con el COF de Madrid para impartir cursos sobre este tema, ¿crees que es un servicio que debería estar más extendido?

Soy una apasionada de la dermofarmacia, es un tema que me ha motivado desde el inicio, llevo años formándome y ahora imparto los conocimientos adquiridos a otros compañeros a través de un curso de iniciación a la dermocosmética llamado “Como potenciar la dermofarmacia a través del consejo farmacéutico”, es online y se imparte a través de la plataforma Ágora sanitaria [podéis encontrarlo aquí]. Animo a participar en estos cursos dirigidos a motivar el desarrollo de esta categoría en nuestras oficinas de farmacia y a realizar cosmetovigilancia, ya que es una responsabilidad y obligación como profesionales. 

En la Farmacia El Boalo también contáis con una web en la que se venden productos de parafarmacia. ¿Cómo decidiste ponerla en marcha, y qué ventajas ofrece frente a la farmacia de calle?

En mi opinión, hay que crecer con la sociedad. El tener una imagen determinada en las redes sociales y estar presente con una página web es indispensable en esta época de auge de la tecnología. Existe otra forma de comunicación a la que nos tenemos que adaptar, la venta online es una realidad, la intención es ampliar ventas a través de este canal.

Finalmente, hemos visto que en el último Congreso SEFAC te llevaste el premio al póster que muestra una mayor eficiencia de las farmacias frente al hospital, ¿nos podrías explicar un poco las conclusiones del póster?

El póster del que soy coautora junto con Rubén Martín, se trata de un estudio económico. La intención es comparar el coste que supone para la Consejería de Sanidad la gestión de la dispensación de medicamentos a pacientes institucionalizados en centros sociosanitarios realizados en farmacias comunitarias (modelo actual), frente al gasto por implantación de una central de compras con un servicio de farmacia hospitalaria.

Por los resultados obtenidos podemos concluir que la actividad económica derivada de la gestión en farmacia comunitaria presenta un balance más rentable para la Consejería que la gestión por central de compras, incluso considerando las peculiaridades de cada comunidad autónoma.

También es importante destacar la alta valoración asistencial de los centros sociosanitarios por la farmacia comunitaria hacia la gestión. Respecto a los niveles de exigencia de calidad por parte de las consejerías, son similares para farmacia hospitalaria y farmacia comunitaria.

En conclusión, y debido a todas esas razones, parece ser que el cambio no supondría una mejora ni económica ni en calidad del servicio.

Qué interesante. ¡Muchas gracias, Lucrecia!