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Guillermo Bagaria, farmacéutico de Hospitalet de Llobregat desde hace 14 años

Está volcado en la farmacia asistencial y en los servicios profesionales

¿En qué medida crees que puede ayudar la Cartera de Servicios al futuro y a la evolución profesional de la Farmacia en España?

Coincido con los análisis planteados por compañeros tan destacados como Irune Andraca, Francisco J. Rua, Mª José Cachafeiro o Maria Valdivieso, cuyas lecturas recomiendo encarecidamente. No concibo otro escenario que no sea el del desarrollo de una cartera de servicios en las que el farmacéutico pueda aportar a la sociedad su conocimiento, verdadero justificante de su labor.

Ahora bien, considero que, otra vez, pecamos de individualistas y de autosuficientes en demasiados ámbitos y esto puede causarnos algunos problemas. Un servicio puede ser el SPD (servicio personalizado de dosificación), el SFT ( seguimiento farmacoterapéutico) o la prueba rápida del VIH. ¿Pero, quién define en qué consiste el SPD? ¿Lo hacemos todos igual? ¿Es necesario que lo hagamos todos igual? ¿Quién dice cómo se ha de prestar un servicio? ¿Qué servicios podemos ofrecer en la farmacia? ¿Cuáles no? ¿Por qué? Debemos consensuar estas cuestiones y para ello creo necesario un encuentro entre sociedades científicas, empresarial, COFs y Consejo General para debatir al respecto y marcar las pautas del desarrollo de la cacareada cartera de servicios, que si no dotamos de contenido sólido, perderá su valor.

Debemos aunar esfuerzos, sumar experiencias y optimizar estrategias, no podemos seguir trabajando de espaldas duplicando protocolos y peleando por medallas. Lo único que conseguimos así es perder tiempo y credibilidad. Considero que el consenso territorial, los servicios validados, prestados por farmacéuticos capacitados, son la garantía para una retribución justa por los mismos.

Igualmente pienso que estos servicios deben ser planteados y diseñados en el contexto de la colaboración con otros profesionales, tan próximos y tan lejanos como el farmacéutico de atención primaria o el médico de familia. Integrarnos en el sistema sanitario, colaborar con otros profesionales, buscar otros clientes, saltar del mostrador y pelear por una profesión, que si no defendemos a la par, se difuminará entre algodones de marca Delyplus.