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Vacunación: el rol de los farmacéuticos canadienses se amplía

Los profesionales deberán registrarse en el organismo que regula la salud pública de esta región

Los farmacéuticos que deseen ser prestatarios de este servicio deberán registrarse en el Manitoba Health, Healthy Living and Seniors (MHHLS), el organismo que regula la salud pública de esta región. El alta se hace efectiva en tan sólo siete días laborables. Aún no se ha establecido de forma definitiva el pago que recibirán los profesionales por ofrecer este servicio, pero el organismo ya comunicó que estará remunerado, lo cual supondrá una nueva fuente de ingresos para los establecimientos que decidan implantarlo.

Además, la regulación resultará más cómoda para el paciente, que no tendrá que desplazarse ni que pedir hora cuando necesite recibir una vacuna. Indudablemente, este planteamiento también traerá mayores beneficios para la sanidad pública. El gobierno espera tener un control más eficiente de la población inmunizada, ya que el boticario reportará cualquier vacuna que administre, junto con cualquier incidencia que observe.

Desarrollo del servicio de vacunación

Una vez al mes, cada farmacéutico que forme parte del programa remitirá al MHHLS un informe sobre todas las inmunizaciones que haya llevado a cabo durante el mes anterior, así como una ficha de cada una de ellas, con todos los detalles referentes al paciente y al medicamento que se le ha administrado. 

El programa prevé que se siga un régimen distinto, en función de si las vacunas reciben subvención pública o no. En el segundo caso, la administración no se hace cargo del servicio, y tanto su coste como el del fármaco corren totalmente a cargo del consumidor. Sin embargo, el farmacéutico sigue teniendo la obligación de reportarlo a las autoridades. En cambio, en el caso de que la vacuna esté financiada con fondos públicos, la totalidad del importe será abonada por el MHHLS.

Un mayor aprovechamiento del conocimiento del farmacéutico

Este proceso va a implicar que los farmacéuticos tengan acceso al historial completo de inmunizaciones del paciente (mediante una petición concreta previa). Así, será responsabilidad del farmacéutico determinar qué vacunas cabe recomendar al paciente, o cuáles es mejor no administrar. De este modo, el MHHLS pretende hacer un mayor aprovechamiento de los conocimientos de los boticarios, ampliando al mismo tiempo los servicios sanitarios ofrecidos a la población.

La metodología propuesta por el organismo de salud pública de Manitoba implica, además, toda una serie de servicios que están al alcance del paciente más fácilmente. Por ejemplo, los pacientes podrán obtener más rápidamente una copia de su historial de vacunas, en caso de que fuera necesario. La farmacia puede actuar así como un intermediario que hace más eficientes los trámites requeridos.

Con la regulación de este servicio se hace realidad una vieja reivindicación del colegio de farmacéuticos de Manitoba (CPhM). La administración pública se encarga de poner al alcance de los boticarios las herramientas y la documentación necesarias para llevar a cabo el control que exige el suministro de este servicio. Asimismo, los profesionales tienen a su alcance el Immunization Program Manual for Immunization Providers in Manitoba, un documento donde se encuentra recopilado todo el conocimiento necesario para la administración de vacunas.

El pasado mes de febrero, el MHHLS inició la campaña para poner al día a todos los boticarios de la provincia. Así, envió a todos los colegiados una circular donde se le explicaban todos los detalles del servicio, y se detallaba los pasos a seguir para pasar a formar parte de la lista de proveedores del servicio del Manitoba Immunization Monitoring System (MIMS).

Fuente:
Manitoba Health, Healthy Living and Seniors